El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de ahora en adelante TJUE, resolvió el pasado 5 de octubre el asunto C-565/22 sobre los derechos de desistimiento del consumidor de
plataformas digitales.

El caso

Sofatutor es una empresa que gestiona plataformas de aprendizaje en línea destinadas a los alumnos de enseñanza primaria y secundaria, ofreciendo sus servicios en todo el territorio austríaco y, establece de este modo relaciones jurídicas con los consumidores que tienen su domicilio o su residencia habitual en Austria.

La celebración de los contratos se lleva a cabo sobre la base de sus condiciones generales de contratación, que establecen que cuando se contrata por primera vez una suscripción en esas plataformas, esta se puede probar gratuitamente durante un período de 30 días a partir de la celebración del contrato y, en caso de querer resolver el contrato, el consumidor puede hacerlo sin necesidad de previo aviso, en cualquier momento dentro de dicho periodo. Por lo que, una vez transcurridos esos treinta días, la suscripción pasa a ser de pago.

Una asociación austriaca de protección de los derechos del consumidor consideró que, con arreglo al artículo 9 de la Directiva 2011/83 sobre los derechos de los consumidores, el consumidor dispone de un derecho de desistimiento no solo por la suscripción de prueba gratuita de treinta días, sino también por la transformación de esa suscripción en una suscripción estándar y por la prórroga de esta última. Por lo que presentó una demanda ante el Tribunal de lo Mercantil de Viena, con el objetivo que se ordenara a Sofatutor a, en caso de prórroga de un contrato de duración determinada celebrado a distancia, éste informara a esos consumidores, de manera clara y comprensible, de las condiciones, los plazos y los procedimientos para ejercer su derecho de desistimiento, poniendo a su disposición el modelo de formulario de desistimiento o aplicando prácticas similares.

La cuestión prejudicial ante el TJUE

El caso llegó hasta el Tribunal Supremo de lo Civil y Penal de Austria, el cual interpuso al TJUE una cuestión prejudicial pidiendo que hiciera una interpretación sobre la Directiva 2011/83 sobre los derechos del consumidor. El TJUE resuelve la cuestión dictaminando lo siguiente:

La finalidad del derecho de desistimiento es suplir la desventaja resultante para el consumidor de un contrato a distancia, concediéndole un plazo de reflexión apropiado durante el cual tiene la posibilidad de examinar y probar el bien adquirido. Dicha finalidad se cumple cuando el consumidor dispone, antes de la celebración del contrato, de una información clara, comprensible y expresa sobre el precio de los servicios objeto de dicho contrato, precio que se adeuda bien a partir del momento de celebración del contrato, bien a partir de una fecha posterior a ésta, como la de la transformación del mismo contrato en un contrato oneroso o la de la prórroga de este por una duración determinada.

Por lo tanto, al celebrar un contrato que establece un período gratuito de prestación de servicios, el consumidor debe ser informado de manera clara, comprensible y expresa por el comerciante de que, después de ese período gratuito y a falta de resolución o desistimiento del contrato por el consumidor durante dicho período, esta prestación pasará a ser remunerada, pero las condiciones contractuales puestas en conocimiento del consumidor no cambian.

Interpretación de la Directiva 2011/83

La Directiva 2011/83 debe interpretarse en el sentido de que el derecho del consumidor a desistir de un contrato a distancia se garantiza sólo una vez respecto de un contrato de prestación de servicios que establezca un período inicial gratuito para el consumidor por lo que, a falta de resolución o de desistimiento del consumidor durante ese período, el contrato se prorrogará automáticamente.

Esto siempre y cuando la empresa haya informado al consumidor de manera clara, comprensible y explícita de que la suscripción se convertirá en una suscripción de pago después del período inicial gratuito, en caso contrario, el consumidor deberá tener el derecho de desistir nuevamente después del período gratuito.