La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional dictó una sentencia el pasado 21 de febrero de 2023, la cual establece un límite al uso de la contratación del personal docente bajo el título de fijo discontinuo a docentes que imparten actividades curriculares.

La asociación ACIFE (Asociación de Centros Independientes y Familiares de la Enseñanza), pretendía que la modalidad de fijo discontinuo que había sido anulada por el Convenio Colectivo Nacional de Centros de Enseñanzas Privadas, fuera otra vez una opción en los tipos de contratación.

La Audiencia Nacional, señaló en contra de las pretensiones de dicha asociación, que afecta a la estabilidad del empleo del personal docente, al cual se le aplica un tipo de contratación que no se ajusta a las características de su actividad. De esta manera se pueden evitar prácticas irregulares que se realizan en la enseñanza reglada, así como mitigar con el mercado laboral tan afectado por la temporalidad y la inestabilidad del empleo.

La intención de ACIFE era justificar que eran “empleados fijos discontinuos” mediante las largas vacaciones que tiene el profesorado. Estas son desde julio hasta septiembre, además de vacaciones de Semana Santa y Navidad. Pero esto no hace que se cumplan las características del contrato fijo discontinuo.

¿POR QUÉ NO PODEMOS CONSIDEARLO COMO UN CONTRATO FIJO DISCONTINUO?

El contrato fijo discontinuo se caracteriza por ser el de un trabajador que forma parte de la plantilla fija de una empresa, pero que no trabaja durante todo el año. En este caso, no es que no se trabaje durante todo el año, sino que tienen unas vacaciones más largas que la media. El Tribunal Supremo declara que la actividad de la enseñanza general básica, es una actividad permanente y no cíclica que goza de unas vacaciones extensas.